Si por algo se ha dado a conocer Marie Kondo al mundo, es por su arte a la hora de ordenar las casas. Este arte, se ha extendido por todo el mundo y ahora, cuenta con su propio método para ordenar espacios educativos como son las aulas. En este aspecto, Marie Kondo tiene una política bastante clara por lo que respecta a los muebles de las escuelas, como debe de ser el mobiliario para aulas y la forma de organizar el espacio. Si quieres llevar a cabo o, aprender un poco más en que consiste este método, te lo describimos a continuación.

Aula colaborativa

 

Pregúntate si te hace feliz

Marie Kondo lo tiene bastante claro, para saber si un aula es realmente útil, tanto para los alumnos como para el profesor, nos tenemos que hacer determinadas preguntas acerca de la misma. En este aspecto, la primera pregunta que tenemos que hacernos es si realmente el aula nos hace feliz. Evidentemente, esta consideración tiene que estar relacionada con lo que nos encontramos en el aula, por ejemplo, saber si estamos a gusto dentro de ella o nos sentimos agobiados porque está sobrecargada, valorar si disponemos de todo lo que necesitamos o si realmente tenemos un espacio en donde poder desarrollar sin problemas la actividad.

En este caso, puede que esta pregunta sea un poco general y, para poder responderla mejor, podemos dividir las preguntas en cuestiones más simples y directas. El objetivo de toda aula, es poder fomentar la educación de los alumnos. Precisamente por esto, debemos de considerar el tener objetos que no contribuyan a la consecución de este logro. Como siempre, tenemos que valorar todos los matices, ya que, a pesar de que un aula no parezca el lugar más apropiado para un juguete, tenemos que pensar si dicho juguete es realmente importante a la hora de forjar lazos entre los alumnos o si, en torno al juego, se pueden desarrollar toda clase de vínculos.

Gradas escolares

 

¿Es útil todo lo que hay en el aula?

Bajo esta premisa, estaríamos conduciéndonos a otra pregunta en particular, saber si algo mejora o ayuda en el aprendizaje de los alumnos. Estos aspectos variarán considerablemente dependiendo de la manera que tenga el profesor de dar la clase o, por supuesto, atendiendo a las necesidades de los alumnos. Siempre bajo el punto de vista de la empatía, tenemos que tener en consideración que no será lo mismo preparar un aula para alumnos de infantil, que para otros alumnos que lleven a cabo una educación superior.

A pesar de que los objetos que nos encontramos en el aula puedan parecernos importantes, también ha llegado el momento de preguntarnos si podemos contar con algunos mejores, algunos que lleguen incluso a cubrir nuevas necesidades. Dependiendo del modelo de enseñanza, de la manera de explicar o simplemente, de la distribución de la clase, dichos objetos nos pueden resultar más o menos útiles o haber quedado obsoletos con el paso de los años.

Biblioteca moderna

 

Categoriza todo lo que puedas

Para poder organizar mejor el aura, es importante categorizar todo lo que nos podemos encontrar en ella. De esta forma, seguro que nos vamos a encontrar con una gran cantidad de contenido que, estaba ocupando espacio y ni siquiera sabías que no funcionaba. Gracias a esta categorización, acabarán en la papelera bolígrafos que no escriben, papeles en sucio que no aportan nada y una gran cantidad de libros usados y desfasados, que de ninguna manera van a aportar algo útil al alumno hoy en día.

Marie Kondo es consciente que, dentro de este apartado, la nostalgia juega un papel importante. Muchas veces nos cuesta renovar algunos de los rincones de nuestra casa por mera nostalgia. A pesar de que la nostalgia es importante y no debería de dejar de serlo nunca, en lo que refiere a la educación esta aporta realmente poco valor. De hecho, podemos aprovechar estos momentos para dar a esos libros utilizados un último servicio, ya sea donándolos a una biblioteca o a cualquier otra persona que pueda sacar partido de ellos.

El aula del futuro

 

Cada oveja con su pareja

Ahora que tenemos todo categorizado, hemos tirado todo aquello que no necesitamos o que ha sido sustituido por algo mejor, llega el momento de ordenar. Para lograr el mejor orden, bastará con elegir un lugar apropiado del aula para cada tipo de objetos. De esta manera, nos encontraremos con un aula mucho más ordenada y efectiva, en donde difícilmente se perderán las cosas y mucho menos se gastará tiempo para encontrarlas.

Aprovecha el mobiliario multiusos que existe, limpia los armarios y ordénalos con todo lo que has seleccionado. El aula respirará mucho mejor y tanto alumnos como profesor se encontrarán mucho más a gusto hasta que, debido al paso del tiempo se termine desordenando y tengamos que aplicar este método una y otra vez.

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